Los vuelos de las aves rapaces de Las Águilas de Valporquero y las acrobacias en el trapecio medieval han puesto esta tarde el broche de oro a la octava edición del Mercado Medieval de Valencia de Don Juan. El entorno del castillo, engalanado para la ocasión, ha acogido durante tres días el intenso ajetreo de la lonja en la que han participado cerca de un centenar de puestos.

Cientos de personas han visitado esta cita veraniega, una de las más populosas y vistosas del calendario estival en la localidad. Junto con los artesanos y mercaderes han exhibido sus artes acróbatas, arqueros y cetreros.

Otra de las apuestas fuertes de este evento han sido las actividades destinadas para los más pequeños de la casa y que ha incluido cuentacuentos, pintacaras, juegos, tiovivo o paseos en burro.

Además, como cada domingo, el Jardín de los Patos ha acogido una nueva sesión de Nuestros Mayores Bailan.

Tras el cierre del Mercado Medieval la actividad continúa en Valencia de Don Juan. El próximo fin de semana la cita es con la Feria del Libro.