El Convento de los Padres Misioneros Redentoristas se emplaza en pleno centro de la ciudad, frente a la Plaza Romana. El convento fue fundado en el siglo XIII, si bien el edificio que hoy vemos data del siglo XVII.

Puede verse en la fachada una escultura de la Inmaculada Concepción. Alberga una capilla de estilo neoclásico donde se enterraba a las familias nobiliarias de la ciudad, y un claustro en el que trabajó Gaudí.

La anexa Iglesia de San Francisco era un templo gótico (aunque de esa época sólo se conservan parte del presbiterio, un arco y algunos modillones), con espadaña, en cuya fachada puede verse una hornacina con la imagen de San Alfonso María de Ligorio.