Aunque hoy está reducido a unas pocas ruinas, el Monasterio de San Pedro de Eslonza fue en su momento el segundo monasterio más importante de León.

Este monasterio benedictino fue fundado en el año 912 por el rey García I de León y destruido por Almanzor en 988, aunque reedificado por la infanta Doña Urraca el año 1099, quien lo dotó de numerosas donaciones y privilegios.

En el monasterio había una importante iglesia románica (siglo XII), un claustro plateresco (siglo XVI), y un conjunto de tres fachadas barrocas.

Con la desamortización de 1836, el monasterio fue vendido pieza a pieza, y sufrió numerosos saqueos. Afortunadamente se conserva la portada barroca de la iglesia, obra de fray Pedro Martínez, que hoy preside la iglesia de Santa María de Renueva, en la capital leonesa.

Las ruinas del Monasterio de San Pedro de Eslonza están declaradas Monumento Histórico Artístico y forman parte de la Ruta de los Monasterios.

(Publicado por Lala)