Situado junto a la Puerta del Castillo, en el lugar donde confluyen el Camino de Santiago y la Vía Trajana romana, este monumento rinde homenaje a los peregrinos que, en su ruta jacobea, pasan obligatoriamente por Mansilla de las Mulas.

El monumento está realizado en piedra y consta de varias estatuas humanas (peregrinos) sentadas sobre una base escalonada de cuyo centro parte una cruz esculpida con las imágenes de la Virgen y Cristo respectivamente.