Con una longitud de 141 metros, el Puente del Esla es una construcción de época medieval que data del siglo XII, aunque fue reconstruido en el XVI.

Es un puente de piedra, de ocho arcos formado por sendas bóvedas de cañón reforzadas por contrafuertes.

Este puente es paso obligado de peregrinos del Camino de Santiago, que abandonan Mansilla hacia León capital en su ruta jacobea.