Este puente medieval, construido sobre el río Meruelo, es una de las joyas del patrimonio histórico de la comarca de El Bierzo. Forma parte del Camino de Santiago: por él acceden los peregrinos al casco histórico de Molinaseca, a través de la Calle Real.

Es un puente peatonal, construido en sillería en el siglo XII sobre uno anterior de origen romano, aunque sufrió numerosas ampliaciones y modificaciones a lo largo de su historia.

Consta de 7 arcos de medio punto de diferentes tamaños (entre 4,20 m y 8 metros de luz entre bóvedas). El puente tiene una anchura de entre 2,6 y 4 metros.